lunes, junio 19, 2006

Agradecimiento

Mis apreciados amigos y amigas, debo agradecerles el apoyo que brindaron incondicionalmente a nuestra campaña al Senado de la República con el Dr. Gustavo Petro, y asimismo por la campaña a la Presidencia del Dr. Carlos Gaviria Díaz.
Ahora nos queda participar en el Congreso del Polo Democrático a celebrarse a fines de este año 2006. Los animo a consolidarnos como el verdadero partido político del nuestro país y forjar en el mediano plazo EL SEGUNDO GRITO DE INDEPENDENCIA que necesita COLOMBIA!
Así que no descansemos hasta que hagamos de nuestra patria un territorio donde la DIGNIDAD de cada uno de los colombianos y colombianas se respete a cabalidad en sus condiciones laborales, sociales, económicas y políticas.
Un gran abrazo para tod@s.
Att. Jimmy Triana
http://www.girardotestuya.com/

miércoles, febrero 01, 2006

Adaptación Teatral de "SOLO VINE A HABLAR POR TELEFONO" de García Márquez

SÓLO VINE A HABLAR POR TELÉFONO
Gabriel García Márquez
Adaptación Teatral: Jimmy Triana

PERSONAJES
María
Conductor
Guardiana
Anciano
Saturno
Enfermera

PRIMERA ESCENA
María está en medio del escenario de pie haciendo señas para que alguien le ayude, un bus se acerca y María se sube en él.
Conductor: Le advierto que no voy muy lejos.
María: No importa. Lo único que necesito es un teléfono.
(Pasan cinco segundos mientras María termina de sentirse cómoda en la silla)
María: No se imaginan cuánto tiempo llevaba ahí. De repente es interrumpida por la compañera de silla de aspecto militar, pero que con dulces maneras con el dedo índice en la boca le dice:
- Están dormidas (señalándole luego atrás).
María mira un poco hacia atrás para corroborar lo dicho. Luego se acomoda para descansar y se queda dormida. Después no sabe cuánto tiempo durmió y pregunta:
María: ¿Dónde estamos?
A lo que aquella mujer le contesta:
- Hemos llegado.
Y cuando se baja esta mujer, todas las mujeres que estaban en el bus se bajaron ante la señal de ella. María mira un poco extrañada. Las mujeres ingresaban atendiendo a palmadas rítmicas que las afana a entrar de inmediato. Y así la mujer que acompaña a María le dijo:
- Buena suerte.
Luego, María se aparta un poco, pero escucha un grito:
- Alto he dicho.
María al ver los ojos imponentes y el dedo que le indica entrar en la fila, obedece.
María: ¿Dónde hay un teléfono? (a alguien por ahí).
Guardiana: Por aquí, guapa, por aquí hay un teléfono (diciéndolo en tono dulce golpeándole suavemente la espalda a María y haciéndola volver a la fila)
Llega una guardiana con lista en mano revisando la identidad de cada una de aquellas mujeres, pues al parecer todas llevan puesto como una especia de carnet. Pero se sorprende al ver a María sin identificación.
María: Es que yo sólo vine a hablar por teléfono porque es que mire que yo me varé junto a la carretera y el bus que nos trajo aquí paró para que yo pudiera llamar a mi marido y avisarle que el carro se varó y que voy a llegar tarde para acompañarlo.
La guardiana parece escucharla con atención.
Guardiana: ¿Cómo te llamas?
María: María Isabel Buitrago De la Peña (como suspirando de alivio)
La guardiana revisa una y otra vez la lista y no encuentra el nombre, le pregunta a otra guardiana:
- Oiga, venga. (la otra guardiana se acerca). Revise este nombre en su lista. (pero no lo encuentra).
María: (Como explicando). Es que yo sólo vine a hablar por teléfono.
Guardiana: De acuerdo, chica. (llevándola con dulzura a la cama), si te portas bien podrás hablar por teléfono con quien quieras. Pero ahora no, mañana.
María hace cara como comprendiendo que las mujeres se comportaban así porque están bajo el efecto de sedantes y que eso indica que aquel lugar era un hospital de enfermos mentales. Intentó escapar, pero es capturada por una gigantona que la inmoviliza en el suelo.
María: (en tono suplicante) Por el amor de Dios, le juro por mi madre muerta que sólo vine a hablar por teléfono.
De inmediato, le inyectan un somnífero.

SEGUNDA ESCENA
(Con el médico director del hospital)
María despierta en su cama y ve a un anciano de sonrisa agradable y ve que ella se quiere desahogar.
Anciano: Aprovecha ahora para llorar cuanto quieras. No hay mejor remedio que las lágrimas.
María: Usted no sabe lo que siento, es que todos aquí creen que yo estoy... (mientras va diciendo eso la voz va desapareciendo y sigue simplemente hablando sin pronunciar y el anciano en disposición de escucha. Luego congelan la escena.
Descongelan hablando sin pronunciar, pero con María recostada en el pecho del anciano y él peinándole el cabello suavemente con sus manos. Ella se siente recompensada porque se siente comprendida por un hombre que no espera estar en la cama con ella.
María: La verdad necesitaba hablar con alguien, gracias. (Mira al anciano al rostro) ¿Será que puedo hablar por teléfono?
Anciano: (Majestuosamente se levanta) Todavía no, reina. (Acariciándole la mejilla con una palmadita tierna) Todo se hará a su tiempo. (Se desplaza, se detiene en la puerta y la bendice) Confía en mí.
María queda en imagen congelada, pero el anciano habla con una enfermera en estos términos:
Anciano: Póngale simplemente en el informe "AGITADA" y regístrenle un número de serie.
Enfermera: Sí, doctor.

TERCERA ESCENA
(Con la guardiana lesbiana)
María en la cama pensativa y la guardiana en un extremo de la escena mirándola como diciendo usted ya sabe. Se acerca a María y le hace señas como para decirle un secreto.
Guardiana: Ya sabes. Amor por cigarrillos, por chocolate, por lo que quieras. (Mira un poco hacia alrededor) Tendrás todo (con tono un poco insinuador, guiñendo el ojo). Serás la reina.
María estando en la cama la mira entre confusa y avergonzada y le voltea la espalda y se duerme. Se congela la escena.
La guardiana vuelve a su lugar y mira el reloj como si hubiese pasado el tiempo. María ya cambió de posición, está boca arriba y la cabeza ladeada. Todas están dormidas. La guardiana se acerca le provoca tocarla. Le besa la cara, el cuello, el brazo y la pierna. Cuando se dirigía a tocarle la entrepierna, María saca la mano y la manda al suelo. La guardiana está furiosa.
Guardiana: Hija de puta. Nos pudriremos juntas en este chiquero hasta que te vuelvas loca por mí.

CUARTA ESCENA
(Un teléfono en un salón vacío)
María caminaba en uno de los pasillos, cuando escucha repicar sin cesar un teléfono en un salón vacío, contesta sin pensar.
María: Aló.
Voz (lejana y sonriente imitando el servicio de la hora) Son las cuarenta y cinco horas, noventa y dos minutos y ciento siete segundos.
María: Maricón. (Cuelga)
Ya se iba y cayó en la cuenta que era su oportunidad de llamar a Saturno. Con mucha tensión y prisa marca seis números. En el otro lado levantan la bocina.
Saturno: ¿Bueno?
A María se le forma un nudo en la garganta (en eso pasan cinco segundos).
María: (Suspirando) Conejo, vida mía. Salen las lágrimas.
Saturno: (Con ira y celos) ¡Puta!. (Cuelga en seco).
María descuelga y se enfurece enormemente. Se enfrenta a las guardianas. Pero Herculina la controla y la hace rendir. Se congela la escena.

QUINTA ESCENA
(María cede ante la presión lésbica de la guardiana)
María se encuentra escribiéndole una carta a Saturno. Le pasa la carta a la guardiana lesbiana. Esta a su vez coloca el dedo índice en los labios.
Guardiana: Si alguna vez se sabe, te mueres.
María y la guardiana salen de escena. María tiene el rostro avergonzado.

SEXTA ESCENA
(Saturno con el director del hospital)
Timbra el teléfono en la oficina del director (el anciano).
Anciano: Sí, que siga.
El anciano lo espera en la puerta y lo hace seguir.
Anciano: Por favor, siga y póngase cómodo.
Saturno: Gracias, vengo porque mi esposa está aquí.
Anciano: Sí, claro. Es María Isabel Buitrago De la Peña. Es una mujer joven, apreciable, inteligente... No sé cómo llegó aquí, ni cómo ni cuándo. A propósito: ¿Cómo hizo para saber que su esposa está aquí?
Saturno: Bueno, la verdad es que... me lo informó la compañía de seguros del carro.
Anciano: Caramba, no sé cómo hacen esas compañías para saberlo todo. (Queda pensativo por dos segundos). Lo único cierto es la gravedad de su estado. Mire, evite que caiga en arrebatos de rabia, eso puede ser peligroso.
Saturno: Tan raro. Siempre fue de genio fuerte, pero de mucho dominio.
Anciano: Hay conductas que permanecen latentes durante muchos años, y un día estallan. Con todo, es una suerte que haya llegado aquí, porque somos especialistas en casos que requiere un trato diferente. sígale la corriente.
Saturno: Tranquilo, doctor (dice alegremente). Es mi especialidad.
La voz se va desvaneciendo mientras el anciano y Saturno salen de la oficina.

SEPTIMA ESCENA
(Saturno habla con María)
Él está en un salón y María llega, lo reconoce y se apresura a abrazarlo. Es un abrazo prolongado acompañado del silencio (Diez segundos).
Saturno: ¿Cómo te sientes?
María: Feliz de que al fin hayas venido, conejo. Esto ha sido la muerte. Ya no sé cuántos días llevo aquí, o meses o años, pero sé que cada uno ha sido peor que el otro (Suspira). Creo que nunca volveré a ser la misma.
Saturno: Ahora todo eso pasó (acariciándole el rostro maltratado). Yo seguiré viniendo todos los sábados. Y más, si el director me lo permite. Ya verás que todo va a salir muy bien.
Ella se siente extraña cuando él le dice eso y lo mira casi asustada.
Saturno: (En tono pueril) En síntesis, aún te falta algunos días para estar recuperada por completo.
María entiende la verdad.
María: ¡Por Dios, conejo! ¡No me digas que tú también crees que estoy loca!
Saturno: ¡Cómo se te ocurre! (tratando de reír) Lo que pasa es que será mucho más conveniente para todos que sigas aquí por algún tiempo. En mejores condiciones, por supuesto.
María: ¡Pero ya te dije que sólo vine a hablar por teléfono!
María estalla en furia, Saturno no sabe qué hacer. Herculina controla a María aplicándole una llave en el brazo izquierdo. El director llega.
Anciano: ¡Váyase! (le dice a Saturno). Es una reacción típica.
Saturno sale y no vuelve más.

ULTIMA ESCENA
María está en la mitad del escenario sentada, con mirada perdida y pendulándose hacia delante y atrás. Cruzada de brazos.

martes, enero 31, 2006

Sobre la soledad macondiana

Por: Jimmy Triana

Una posibilidad de pre-vivir experiencias diversas se encuentra en la literatura. Ésta siendo un arte un modo de conocimiento tiene la virtud espiritual de proyectar la reflexión -en la mayoría de los casos introspectiva- de los hechos y personajes de una obra. Por tanto, el arte contiene posibilidades catárticas, liberadoras y a veces presentan visos hacia el pasado ó hacia el futuro. En este caso " Cien años de soledad
[1]" cuyo eje espacio-temporal es Macondo[2], presenta el proceso de muerte prematura de un pueblo y desde esa perspectiva se podría afirmar que la obra goza de un carácter profético viendo América Latina como escenario real. Ello se puede inferir a partir de la mezcla de realidad y ficción que encierra la misma y por una texto ensayístico del mismo autor llamado "La Soledad de América Latina"[3].
Lo anterior, justifica una consideración sociológica y política de dicha obra que en el presente ensayo solamente aterriza sobre su paradójica soledad intrínseca. Por eso, valdría la pena preguntar: ¿A qué tipo de soledad se refiere? Y sobre todo ¿por qué esa soledad es paradójica?. O en otras palabras, ¿Qué hay detrás del título de la obra?
En primer lugar, Gabo no aduce sobre la soledad soportada por persona alguna sino por aquella que se padece de forma generacional. Así, la trama de la obra se encamina a evidenciar que Macondo se constituye como comunidad, pero no como sociedad
[4]. A partir de ahí es claro que el proceso para consolidarse apenas pudo sospecharse y no concretarse debido a la decadencia del pueblo. En ese sentido se logra definir que la soledad consiste en una muerte del propósito del pueblo porque deja de perpetuarse en la historia cumpliéndose el ciclo comtiano[5].
En segundo lugar, lo paradójico
[6] se halla en observar que el mismo elemento -lo incestuoso- que llevó a José Arcadio Buendía a fundar un nuevo poblado, ese mismo hecho encausó la decadencia de Macondo. Sin embargo, no es nada asombroso a la luz de la paremiología colombiana que sentencia a través de uno de sus refranes que "lo que por agua viene, por agua se va". En el plano sociológico y en el ámbito de América Latina, se contempla un hecho que dio origen a este continente -el descubrimiento- está volviendo a suceder a través del los capitales transnacionales para repetir la historia del saqueo de recursos. De acuerdo con Ayala (2002), esta lectura del poder permite ver tras el relato un recorrido por los modos de producción económica: el comunitario (los idílicos hombres del primer Macondo), el feudalista (los patriarcas) y el capitalista (la compañía bananera). Esta trayectoria está viciada por una idea de progreso tergiversada e incoherente que conduce a la deshumanización de la humanidad[7].
Lo anteriormente expuesto sugiere verle a la obra de García Márquez un carácter profético como un campanazo de alerta al mundo y principalmente a América Latina condenada a subsistir y no a vivir plenamente consigo misma. Por eso, Max-Neef señala que esta región del orbe ha permanecido por siglos con el miedo a autodescubrirse (2000). Para tal hecho se requiere aprender a discernir entre la realidad compleja de este continente lo que conviene conservar y lo que hay que destruir
[8].
En conclusión, Macondo encierra la oportunidad - aprovechando la propiedad liberadora de la literatura - de descifrar las claves para cambiar el final de su historia en la realidad. Esta oportunidad implica la capacidad de los latinoamericanos para reorientar el devenir de las comunidades no bajo el concepto de crecimiento económicamente perverso y discriminante, sino con una idea de desarrollo ajustable al contexto y las necesidades de sus sectores sociales.

BIBLIOGRAFIA
AYALA POVEDA, Fernando. Manual de literatura colombiana. Editorial Panamericana. Bogotá, 2002. 472 págs.
GARCIA MARQUEZ, Gabriel. Cien años de soledad. Editorial Oveja Negra. 1ª edición Maestros de la literatura universal. Bogotá, 1984. 325 págs.
MAX-NEEF, Manfred. Desarrollo a escala humana: Una opción para el futuro. CEPAUR - Fundación Dag Hammarskjold. Medellín, 2000. 119 págs.
REYES, Gustavo. Estudio literario: Cien años de soledad. Editorial Panamericana. Bogotá, 2001. 56 págs.
UNIVERSIDAD DEL ROSARIO. Guías de Calidad. Guía N°0047a: Cómo escribir ensayos de opinión. Bogotá, 2002. 2 páginas.
. , Guías de Calidad. Guía N°0047b: Cómo documentarse para ensayos de opinión. Bogotá, 2002. 2 págs.
. , Guías de Calidad. Guía N°0047d: Cómo desarrollar un ensayo de opinión. Bogotá, 2002. 2 págs.

Notas al pie

[1] Este clásico contemporáneo de la literatura que encierra dos aconteceres: la historia de una comunidad y el acontecer de una familia (Ayala, 2002).
[2] Sin duda alguna Macondo es una palabra sembrada en el vasto imperio de la literatura universal. Y como toda obra clásica "Cien años de soledad" posee la capacidad de evocar en el lector múltiples y complejas vicisitudes del ser humano.
[3] Este pronunciamiento lo hizo Gabriel García Márquez al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1982 en Ginebra, Suiza.
[4] Desde la óptica sociológica se entiende la sociedad como un proceso intergeneracional. Carlos Huertas (Girardot, 2003).
[5] Este ciclo contiene las fases del desarrollo de un sociedad o civilización: surgimiento, auge y decadencia/desaparición en términos de la teoría de Augusto Comte en su libro "las reglas del método sociológico".
[6] Lo paradójico se comprende por e encuentro de hechos o ideas aparentemente contradictorias. Diccionario Enciclopédico Color, Editorial Norma. 1996.
[7] Ernesto Sábato presenta este enunciado en el marco de la introducción del libro "Sobre hombres y engranajes" y concibe el avance de la maquinización del hombre en su obsesión por la promesa quimérica de la ciencia. Además sostiene que ello se debe a un cambio de sentido de las cosas al manifestar que en un principio se pensó que la ciencia era para el hombre y no el hombre para la ciencia.
[8] Citado por Max-Neef en su obra "Desarrollo a escala humana".

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Declación de mí mismo

Solo soy un hijo de Dios,
Soñador que verá sus sueños cumplidos,
de carácter fuerte y noble,
sabio, íntegro, lleno de templanza,
sumergido en el mejor amor que
puede gozar el ser humano,
ejemplo digno para mi familia,
hombre de una sola mujer
y para una sola mujer,
consagrado esposo y padre,
feliz y pleno en su hogar, con su familia;
Colombia en él y él en Colombia,

Morirá gozando la corona de su vejez.

viernes, enero 20, 2006

Acerca de mí te puedo decir que...

Soy un hombre soltero, noble, jovial, extrovertido y con serena picardía y talante deportivo. Me gusta caminar, conversar, mirar a los ojos, sonreir y escuchar con atención a la gente. Entre mis aficciones está ir a cine, leer un poco, montar en bici y hacer aeróbicos.
Me encanta danzar, no bailar; me gusta la música clásica e instrumental, próximamente compraré y me adiestraré para interpretar el violín. Y mi deporte favorito es el volibol y el tenis.
Me encanta en una mujer el cabello un poco o medianamente largo y suelto, admiro la naturalidad y sencillez en ella. Me gusta una mujer fresca en la cotidianidad y espiritualmente saludable.

Esperen próximamente mi primer artículo

Apreciados amig@s, les anuncio que en los próximos días publicaré mi primer artículo de interés que tratará del asunto político a propósito del actual período electoral para definir la conformación del nuevo Congreso de la República de Colombia.
Vea el ideario político que le dará vigencia social a la Constitución Política Colombiana de 1991: http://www.polodemocratico.net/

jueves, enero 19, 2006

Bienvenidos a mi mundo web

Hola, amigos y amigas, estoy muy contento de presentarles mi mundo web.
De ahora en adelante pueden contar con una gama de textos para compartir y aumentar nuestras simpatías...

También pueden sabes un poco más acerca de la cara amable y jovial del Municipio de Girardot en http://www.girardotestuya.blogspot.com